Ganó San Telmo, y lo hizo dejando todo en la cancha y ante un equipo que es mucho más (desde los nombres, el presupuesto y el peso en AFA).
Ganó porque Noto se las ingenió bien ante la lista de lesionados: afuera Oviedo, Segundo, Mateos y Esteban. Entonces armó un equipo extraño, casi sin delanteros, que sin embargo se las ingenió para ser mejor que su rival.
Una defensa que intentó siempre que pudo salir con pelota dominada (aún corriendo riesgos en algunos momentos que el rival presionaba). Un mediocampo en el que Ruano se convierte en el cerebro, rotando posiciones, con Carranza tratando de asociarse y ser la manija del equipo. Un ataque diezmado, pero inteligente. El Piojo Abad terminó mal casi todas las jugadas, pero antes hizo un surco y enloqueció a ambos laterales, que no podían pararlo.
Entonces San Telmo, desde el sacrificio, con la notoria falta de un "9", con inteligencia e intentando circular la pelota, se hizo dueño del partido durante 70 de los 90 minutos. Y buscó, con poco peso en el área rival, como quedó dicho, ganar el partido.
En el primer tiempo, 30 buenos minutos en los que Abad desbordó no menos de 4 veces con riesgo y una jugada en la que el impresentable de Anconetani le hizo penal a Carranza tras una falla (se le escapó la pelota) pero Vigliano se hizo el boludo (lo bien que le sale!). Los últimos 10 fueron de la visita, que llegó varias veces y con riesgo, casi siempre por intermedio de Villacorta.
En el segundo a los 5 minutos, un corner desde la derecha, jugada preparada y Germán Niz se anticipa de cabeza a Villacorta y Goux (ese muchacho grandote que pega más que el paco) y marca el que sería el único gol del partido.
Luego el partido tuvo un buen rato de dominio telmista, en el que Carranza y Ruano se hicieron dueños del mediocampo y parecía que se podía definir el pleito. Hasta que un tremendo patadón al 10 en la puerta del área rival en una contra cambió el partido en varios aspectos. En primer lugar, Carranza debió irse lesionado y en camilla (no podía pisar, hoy será un día de prueba para ver si llega al partido del miércoles). En segundo, porque el árbitro pudo hasta expulsar al infractor (Nadal). Pero no sólo no lo hizo, sino que ni siquiera cobró la falta. Y ahí cambió todo, no sólo porque San Telmo se quedó sin uno de sus mejores hombres sino porque Vigliano empezó a hacer lo que evidentemente le pidieron: inclinar la cancha. Ya sabemos del peso de los Rastreros en AFA, también sabemos que a nosotros nos están facturando algunas cuestiones. Entonces, a partir de allí el partido se quebró.
Esos últimos 20 minutos fueron de un equipo visitante que cada vez arrinconaba más a Telmo contra un seguro Marcos Jara, ayudado por el arbitraje que cobraba todas para ellos. Mientras, San Telmo salía de contra y su no fuera porque Abad ya estaba extenuado, y el equipo volvió a sentir la falta del 9, el resultado se hubiera cerrado antes. De hecho, Ronconi entró a los 40 y tuvo tres chances netas de gol que no supo concretar.
El final dejó a Vigliano adicionando 5 minutos, pero jugando 6 para darle más ataques a los Rastreros, Telmo perdiéndose contras, la visita tirando centros a la olla que Niz rechazaba sistemáticamente, Wagner matándose en cada y Abad que acalambrado corría a los rivales en una muestra de enjundia y amor propio que fue una síntesis perfecta de lo que fue San Telmo.
Ganó Telmo y se festejó mucho, porque siempre es bueno ganar... y contra los Rastreros, todos los sabemos, el triunfo se disfruta el doble.
SAN TELMO 1
RASTREROS DE BELGRANO 0
Estadio Osvaldo Baletto
50: Niz (1-0)
ARBITRO: Paulo Vigliano
MORALINA:
San Telmo 1
Rastreros de Belgrano 0
EL MEJOR: el Piojo Abad, desbordó siempre, aunque no haya terminado bien todo lo que generó. Además, se brindó por el equipo, terminó presionando al rival en una pierna generando el orgullo de los que lo vimos crecer desde las inferiores. También fue un buen partido de Susmel, Carranza, Niz y Ruano.
EL PEOR: Muchos puntos altos en el equipo. Quizá el más flojo fue Buzzi. Y, como siempre, flojito lo del árbitro...