martes, 20 de febrero de 2018

FECHA 22: CAMISETA ROJA, PERO MAS VERDES QUE NUNCA


Estaba para golearlo, pero el canchereo de un par de jugadores y la falta de concentración y de viveza del resto nos hicieron perder dos puntos. Sí, el equipo mejoró. Pero la bronca no se apaga.

San Telmo hizo mucho para ganarlo, pero también hizo mucho para que se lo empaten. No había pasado casi nada, cuando tras un centro del Sapito Galeano, López anticipó a Niz y dejó demasiado estático a Jara. No terminaban de acomodarse los equipos al resultado, que tras un corner y un cabezazo, Esteban quedó mano a mano con el arquero rival. Con remate mordido empató el partido, y vuelta a empezar. Allí se vio lo mejor de San Telmo, que fue mucho mejor que un Tristán Suárez que es muy superior desde el plantel (y se nota en la tabla).
Tras una doble tapada del arquero y un remate que Scaserra reventó contra el poste de manera insólita, San Telmo se puso en ventaja. Gran jugada de Ruano sobre el vértice izquierdo del área mayor, ingresa cambiando la pelota de pie a pie y define de zurda, con enorme calidad al segundo palo del arquero. Era justo el resultado.
A nadie sorprendió que en el inicio de la segunda mitad, tras una contra Abad metiera el tercero. Quedaban 36 minutos y estaba para una goleada histórica, porque la visita no hacía pie, estaba “ida” del partido y era superada en todos los sectores del campo. San Telmo lo dejaba venir a veces, lo presionaba (de manera asfixiante) en otras. Pero siempre robaba y salía de contra. Y con Mateos, Abad y Benedetti, más la ayuda de Ruano (figura) y las trepadas de Scaserra y hasta de Arce, estaba muy cerca de meter el quinto antes del cuarto.
Pero Mateos sobre todo y Abad (este último un poco menos) decidieron jugar al fulbito. Como en el potrero, pero en el mal sentido. Empezaron los firuletes, los jueguitos, los caños, los gastes a los defensores rivales (Abad estaba endiablado y el lateral izquierdo debe haber soñado con él a la noche), la displicencia. En fin, el pelotudeo.
San Telmo empezó a perderse goles por cancherear, por querer hacer el gol más hermoso del campeonato en lugar de liquidar el pleito. La defensa rival estaba regalada y Telmo no lo definía.
Noto equivocó los cambios, porque en lugar de esperar cerrado  y buscar liquidarlo de contra, se decidió al “palo por palo”. Y cuando uno juega así y no define, y encima da ventajas atrás…
Insólitamente Tristán Suárez llegó de contragolpe, pero Jara se lució ante Trinidad.
Hasta que un cabezazo de Arrua faltando 7 minutos (y en un tiro libre nacido de un nuevo contragolpe) puso las cosas 3-2.
Y ahí San Telmo se pintó de verde. Verdes los jugadores, que no supieron sostenerlo. Faltando 3 minutos un cabezazo de López (que debió irse expulsado sin lugar a dudas) empató el partido.
Los últimos 8 (3 más los correctos 5 de adicional) fueron de ida y vuelta. Cualquiera lo pudo ganar, pero Tristán Suárez estuvo más cerca. No hubiera sido justo, como de hecho no lo fue ya el empate.
¿Nos quedamos con la mitad llena del vaso? Digamos que el equipo jugó bastante bien, que pasó por arriba a uno de los animadores de la categoría, que pudo (debió) golearlo.
¿Nos quedamos con la mitad vacía del vaso? No se pueden perder 2 puntos de esta manera infantil. Con errores en todos lados. En un DT que no sabe cerrarlo, en una defensa que no da garantías, en un ataque que pelotudea en lugar de hacer goles.
Habrá que seguir remando. Era una buena chance para ganar y meterse en el reducido.
Ahora hay que jugar (y de visitante) contra el caballo del Comisario. Tendremos algún penal en contra, por lo cual habrá que hacer goles o encomendarse a San Jara.



SAN TELMO 3
TRISTAN SUAREZ 3

15: López (0-1)
18: Esteban (1-1)
42: Ruano (2-1)
54: Abad (3-1)
83: Arrúa (3-2)
87: López (3-3)

Estadio Talleres de Escagada (“local” San Telmo)

ARBITRO: Maximiliano Ramírez.


MORALINA:
San Telmo 3
Tristán Suárez 1


LO MEJOR: El equipo mejoró en el juego.


LO PEOR: En lugar de definirlo, hicieron fulbito y se dejaron empatar absurdamente.

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